Recomendamos leer la parte uno en el siguiente enlace: https://periodicorevueltas.com/2024/11/12/jornada-de-40-horas-la-solucion-para-la-clase-obrera-parte-uno/

Recomendamos leer la parte dos en el siguiente enlace: https://periodicorevueltas.com/2024/12/16/jornada-de-40-horas-la-solucion-para-la-clase-obrera-parte-dos/

Por Brenda Cabello

Sigue el intento de explicar el motivo por el cual reducir la jornada laboral no alcanza para mitigar todos los mecanismos que el capitalismo ha encontrado para explotar a los trabajadores. Recordemos que -según Carlos Marx- hay tres factores que generan cambios en la jornada de trabajo:

  1. Duración de la jornada de trabajo;
  2. Intensidad normal del trabajo; y
  3. Fuerza productiva del trabajo.

La cantidad de trabajo que realiza una persona en determinado tiempo puede ir variando según la velocidad con la que se haga, esta intensidad se desarrolló con más fuerza en los albores del capitalismo cuando las máquinas se volvieron parte de la producción. La máquina también puso en bandeja de plata las condiciones para que las mujeres y niños tuvieran que trabajar, pues su manejo requirió manos más pequeñas y delgadas.

En Londres a mediados del siglo XIX se registró que niños de 9 a 13 años trabajaron con jornadas que alcanzaban las 16 horas, y en México ¡en 2022! se registró que 3 millones 700 mil niños de 5 a 17 años realizan trabajo infantil[1], de acuerdo con la Encuesta Nacional de Trabajo Infantil (ENTI) 2022 del INEGI.

Aparte de orillar a que niños y mujeres entren a la producción, la máquina obligó al obrero a ser más rápido, el tiempo en el cual el obrero debía producir dentro de las fábricas, se empezó a normar por el ritmo acelerado de la máquina.

Por ejemplo, en la fábrica Volkswagen ubicada en Puebla, durante 2019 los 7 mil obreros que ahí trabajan produjeron 64 autos cada hora, según los datos del Registro Administrativo de la Industria Automotriz de Vehículos Ligeros (RAIAVL) del INEGI. Esta rapidez en la producción se debe a avances tecnológicos y maquinización de los procesos productivos, que, en los hechos exige al obrero mayor destreza y mayor rapidez, es decir, mayor grado de explotación.

Esta producción en serie dista mucho de cómo se producía en los pequeños talleres, cuando el artesano realizaba todo el proceso productivo de principio a fin; como producto de la maquinización, el obrero pierde el control del proceso productivo, pues únicamente opera un tramo de la producción y pierde de vista el proceso en su conjunto.

Esta producción más mecanizada permite producir más y más rápido, por lo que pareciera que con la maquinaria el capitalista garantiza un mayor margen de ganancia, pero no todo es miel sobre hojuelas, pues el uso de máquinas trae consigo el problema de su desgaste. Todas las máquinas tienen dos periodos en los cuales se deterioran: el primero es durante la producción misma, cuando está en funcionamiento; y el segundo es cuando está detenida y los materiales de los que está hecha se corroen por el paso del tiempo.

Según OneServe (agencia de tecnología inglesa) el costo de tener una máquina detenida se debe calcular tomando en cuenta la pérdida de producción, los salarios, la renta, incluso se deben tomar en cuenta criterios como la pérdida de ofertas comerciales y de “confianza” de los clientes.

Podemos pensar, con el dato más arriba citado, que si en una hora se producen 64 coches, 12 horas durante la noche que la fábrica pase cerrada se convierte en un desperdicio para el capitalista.

El desgaste de la máquina obliga al capitalista la búsqueda por incrementar la jornada de trabajo lo más posible, pues el tener la máquina detenida representa pérdidas en sus ganancias. Se ve clarito que el obrero no importa en el capitalismo, pues si por el capitalista fuera lo tendría trabajando todo el día a la mayor intensidad posible.

Ahora bien, las luchas obreras que se extendieron por el mundo pugnaron por reducir la jornada laboral, cuando esta era de hasta 20 horas.

En 1880 en Chicago se pugnó por la jornada de 8 horas, esta lucha costó la vida de 5 trabajadores que fueron condenados a muerte después de ser encarcelados por organizarse; en 1890 hubo huelgas en Francia e Inglaterra[2]; en México las dos más grandes huelgas que dieron como resultado la reducción de la jornada laboral fueron la huelga en la mina de Cananea, Sonora (1906) y la huelga en la fábrica textil de Río Blanco, Veracruz (1907), fue hasta 1917 que la jornada de 8 horas quedó plasmada en el artículo 123 de la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos.

Aunque gracias a las luchas obreras se consiguió la reducción de la jornada laboral, el capitalista aumentó la intensidad del trabajo, por ejemplo, existen registros en donde se configuró el ritmo de la máquina para que fuera más rápido de lo inicial, o en donde se impuso una vigilancia extrema para no permitir al obrero ni un minuto de descanso, además de que se buscó incrementar el campo de acción de la máquina, para involucrar en ese ritmo acelerado al mayor número de trabajadores.

En condiciones de un bajo desarrollo técnico, el capitalista seguirá buscando que no se acorte la jornada de trabajo, porque las ganancias que se mete a los bolsillos, están directamente relacionadas con el tiempo que el obrero pasa produciendo para él.

La reducción de la jornada laboral implicaría una pérdida de ganancia, lo cual afectaría el nivel de vida del capitalista, así como su capacidad de acumular y de competir frente a otros capitalistas.

Por tanto, siempre que sigan existiendo capitalistas, ya sea en forma de empresarios o industriales, por cada minuto que disminuya la jornada de trabajo, aumentará su grado de intensidad, para recuperar la ganancia perdida; ese aumento en la intensidad del trabajo genera un desgaste mucho mayor para el obrero, pues tiene que producir lo mismo en menor tiempo y el salario ya no alcanza para reponer semejante energía que deja en la fábrica produciendo riqueza para el capitalista.

[1] https://www.inegi.org.mx/programas/enti/2022/

https://www.inegi.org.mx/datosprimarios/iavl/

[2]https://www.laizquierdadiario.com/Dossier-La-lucha-historica-por-la-reduccion-de-la-jornada-laboral

https://www.euautomation.com/mx/knowledge-hub/read/blogs/cuanto-le-cuesta-una-hora-de-inactividad

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