
Tras la reforma universitaria, en la década de los 60 y 70, la BUAP se constituyó bajo tres principios: democrática, crítica y popular. Democrática: la voluntad estudiantil sería el eje de gobierno de la universidad. Crítica: la enseñanza se basa en una concepción científica. Popular: los estudiantes deberían estar ligados a las problemáticas y necesidades del país[1].
Desde los 90 se vive un proceso de contrareforma, que ha despojado a la BUAP de dichos principios:
Democrática: se pasó del voto universal al voto ponderado. No vale lo mismo el voto de un estudiante que el de un maestro. En las elecciones hay candidatos únicos. No se consulta a los alumnos las decisiones en los Consejos Universitario, ni en los de Unidad Académica.
Crítica: se tecnifica, simplifica y reduce el conocimiento, lo que importa ahora es la “eficiencia terminal” y no la formación de los alumnos. Maestros poco preparados, bajo nivel académico y el paradigma del emprendedurismo, más allá de la crítica al sistema social.
Popular: se cierran espacios a la población, se aumentan cuotas, poca relación existe entre los estudiantes y la sociedad que paga la educación pública. Nula transparencia del uso de recursos.
Las manifestaciones y descontento en los alumnos de la BUAP, que iniciaron en la Facultad de Medicina, son producto de esta contrareforma, de la cual sólo son beneficiados: la llamada burocracia dorada, a la cual se le suma los académicos cooptados.
Las manifestaciones y el paro del 2020, interrumpidos por la pandemia, fueron cooptados por la estructura de la rectoría, de Alfonso Esparza, quien buscó enfrentarse y desafanarse de acusación en su contra por presunto desvío de recursos. Poco quedó de lo que se pidió en su momento.
Ahora, la rectora Lilia Cedillo ha buscado diversas tácticas para menguar la protesta, siendo estas últimas: mandar a clases en línea para inhibir la protesta y presuntos provocadores que enfrentaron a los DASU.
https://x.com/DiarioEpicentro/status/1895119900638654771?t=3rnxyu01b52AnGTBEGjpkQ&s=08
https://x.com/BUAPoficial/status/1894968056423838159?t=8Mfuslcd_quBkLJ996Fpbg&s=08
Es importante tomar en consideración que dentro de la Rectoría existen varios grupos de poder, que a veces se enfrentan entre sí. Por ello, la movilización estudiantil debe velar por sus exigencias y recuperar los principios de la BUAP.
[1] Revisar el escrito: “La Universidad Mexicana”, de Luis Rivera Terrazas: http://publicaciones.anuies.mx/pdfs/revista/Revista27_S1A1ES.pdf






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