
Por Israel
Entramos a la etapa en que las vicisitudes entre un gobierno y otro de la así llamada 4T no sólo muestra los límites del contenido reformista que la conduce, sino el inicio de su fin fraguado con el ascenso de los viejos intereses con que se ha creado la parásita burguesía en países como México. En el pasado recién, hace apenas casi 6 años, el cambio de presidente de la República auguraba panegíricos de cambio y hasta una atrevida transformación. Pero todo cae por su propio peso.
Si las 2 únicas empresas con que todavía cuenta el gobierno nacional fueron objeto de un rescate más o menos soberano, limpiándolas en la medida de lo posible de corrupción, y sin modificarle el marco legal de funcionamiento porque no se pudo alcanzar esto, ahora es por esas que se servirán intereses conocidos en los llamados gobiernos neoliberales para enriquecer a privados con recursos públicos.
Detrás de la improvisación basada en que una persona por ser mujer es garantía de algo, o se encuentra fuera de representar o servir a intereses específicos habidos en la sociedad, el regreso de personajes tipo Lozoya, Turrent, Ochoa Reza y así, a la administración de Pemex y CFE (y de la propia Sener), va de la mano con la presencia de personeros o policías tutelados con Omar Harfuch.
Si por un lado el reformismo de la 4T está en la encrucijada de dar para algo más que sólo redistribuir parte del presupuesto público a través de apoyos a la población, al mismo tiempo que meter por todos lados a los militares, para así cerrar la pinza con la cual (según) busca pacificar al país yendo a las causas de los problema (más bien, desmovilizar con apoyos y controlar a través de los militares); por otro no alcanza a verse que el nuevo gobierno de la 4T continúe cuando menos una política nacionalista en el manejo de recursos estratégicos.
Aunque se aprobó el regreso de las 2 únicas empresas que tiene el gobierno nacional a su carácter de públicas, quienes operarán esto serán tanto los personeros del hijo putativo de García Luna (Harfuch) como los prianistas que regresan al gobierno de Sheinbaum, vía la Sener. Que ahora tanto unos como otros se muestren como si tuvieran un pasado incólume o de pretendida inocencia, se puede decir que esto es mera formalidad para seguirle dando atole con el dedo a la gente respecto de lo que en realidad sucede.
Los energéticos en el mundo siguen siendo tan estratégicos para desarrollar negocios en el capitalismo pese a la campaña que organismos como la OCDE, FMI, Banco Mundial y así, han desarrollado en los últimos tiempos aduciendo una transición energética, el cambio de matriz de generación de energía y consignas parecidas, para buscar no disminuir la contaminación de la Tierra y el deterioro de la biodiversidad y la vida habida en ella, sino porque se necesitan seguir controlando esos recursos (petróleo, etc.) usando nuevas justificaciones.
Para reproducir el proceso de acumulación de capital los recursos habidos en la Tierra, sean de uso común en procesos productivos básicos, etc., o correspondan a una gama restringida por el número de empresas monopólicas que controlan estos negocios, como las nuevas tecnologías, la industria de autos (convencionales y eléctricos), la industria espacial, etc., si antes era indispensable tener acceso a ellos, hoy esto se convierte hasta en motivo para promover guerras, invasiones, golpes de estado, desestabilizar gobierno, etc.
Lo que ha cambiado con los desarrollos tecnológicos, productivos, industriales y del comercio de mercancías habidos en las últimas décadas, es que hoy son útiles otros recursos de la Tierra que están muchas veces en territorios habitados por comunidades y pueblos, que no necesariamente están integrados a la reproducción capitalista.
Y así como sobre dichas comunidades y pueblos se desatan campañas para hacer que se despueblen los territorios, o controlarlos a través del miedo y la represión, porque lo importante sin detenerse en cómo, es asegurarse que los recursos habidos puedan ser incorporados a la acumulación capitalista, de igual manera se busca justificar las maneras como se realiza esta incorporación. Aquí es donde entran las llamadas energías renovables, la industria no contaminante, el autoempleo para flexibilizar las relaciones laborales, etc.
Esto es un negocio de peculiar interés de fondos de inversión globales (así los llaman) como BlackRock, que tuvo excelentes relaciones con el gobierno de Amlo y sus inversionistas fueron de los primeros en reunirse con su sucesora al ser electa presidenta, para ampliar sus proyectos.
Lo novedoso del nuevo gobierno de la 4T no reside en que esté buscando darle continuidad al reformismo del primer momento, sino que tras una supuesta continuidad con cambio (diría Amlo) los personeros, los beneficiarios de los negocios privados realizados empleando para esto recursos públicos, vuelven para orquestar ¿qué?, ni más ni menos que regresar a las únicas empresas del gobierno nacional a su carácterde empresas públicas.
El aparente absurdo que significa esto tiene una lógica como ya se indicó en que en asuntos de energía los negocios están monopolizados en el mundo. Y tratándose de las llamadas renovables, no fósiles, no hay duda al respecto. Cómo podría operarse este aparente absurdo se preguntará alguien que de tan perspicaz dude todavía de lo que aquí se dice, o sea, duda de nuestra duda y que es lo que motiva decir lo que decimos.
La simulación tiene varias opciones para hacer parecer que la CFE y Pemex regresan a ser empresas públicas y con eso, ¡oh, bendito cielo, cuán justo eres!, impedir que sirvan de nuevo para hacer negocios privados empleando los recursos públicos con que cuentan. Para que no se diga que se exagera, pondremos un ejemplo de la simulación harto conocido y, por lo mismo, argumentado con creces, pero que nosotros sólo mencionaremos para efectos ilustrativos.
En La reforma constitucional indígena, publicada en conocido periódico por abogada tenida cando menos de perspicaz, se precisa la falacia (por llamarla de cierta manera) contenida en la reforma hecha por la 4T a la Constitución mexicana en lo relativo a derechos de los pueblos originarios. Tanto en la manera cómo se birla el derecho a la consulta de pueblos diciendo que se reconoce, como el abrirle la puerta a condicionar, reducir y mercantilizar el mismo en perjuicio de los consultados, está contenida ese aparente absurdo o doble moral (diría Amlo).
Similar camino se ha seguido cuando en la ley se ha cuidado no modificar el esquema de proyectos públicos privados, que siguió empleándose para megaobras como el llamado Tren Maya. No es casual que con la conversión a empresas públicas de Pemex y Cfe trasnacionales como Iberdrola se muestran interesadas y ante las cuales, dice la presidenta, más que vigilancia habrá reglas claras que ayudan al sector privado, que ayudan al sector público y que ayudan en general a la nación y al servicio público que todos recibimos (sic).
En este contexto a Sheinbaum le otorgarán la medalla de reconocimiento del premio Nobel Sustainability Trust, por sus iniciativas en la Ciudad de México en energías renovables, acciones para mitigar el cambio climático e innovación urbana. Se dirá que es merecido éste y que nada tiene que ver con lo comentado, pero la coincidencia de tiempos es clara junto a quienes están ya tomando posiciones tanto en Pemex como en Cfe, para emplear recursos públicos en enriquecer a privados (llamadas políticas neoliberales por Amlo).
Nos explicamos. Recordemos que una las diferencias básicas entre Brugada y Harfuch al contender por la candidatura a la Jefatura de Gobierno de la chamagosa (al interior de Morena), fueron (y son) los intereses representados. Detrás del hijo putativo de García Luna asomaba el copete del llamado cártel inmobiliario, cosa que no ocurrió con Brugada.
El grupo delicuencial (tenidos por empresarios) llamado cártel inmobiliario empleó nexos con funcionarios, circunstancias a modo en trámites y permisos, para construir conjuntos habitacionales de manera irregular sobre todo en la alcaldía Benito Juárez (pero no sólo) de la chamagosa.
Empleando como marco el llamado Bando 2 emitido en diciembre de 2000 por el entonces jefe de gobierno de la chamagosa (Amlo), para prohibir la construcción de conjuntos habitacionales en 9 de las 16 delegaciones políticas (hoy Alcaldías) y permitirlo en las 4 centrales, el llamado cártel inmobiliario llevó a cabo esa corrupción urbanística (así la llaman) desde entonces.
Esta manera de hacer negocios (sic), tan característica de la formación de la burguesía en el país y de su sociedad, es el estilo (sic) que arriba al gobierno nacional con la primera mujer en encabezarlo. Ni modo que la presencia de Harfuch en la Cfe y Pemex (incluso en la Sener) sea de oquis (si esa esen áreas donde se maneja una buena cantidad de recursos con que cuentan esas empresas), o que el regreso personeros de negocios privados al estilo de Lozoya(Pemex), Turrent u Ochoa Reza (Cfe), sea obra de la méndiga casualidad.
Lo que se sabe de cierto es que aunque cada quien saque las conclusiones que le parezcan, o bien la formalidad de tener una presidente (perdón, presidenta, para ser incluyentes) es nomás eso, o como sucedió con la frivolidad aparentepor la pura cercanía marital entre Ahumada y Rosario Robles, que devino otra cosa andando el tiempo, saltará al escenario público en algún momento lo que hay de real en la realidad (digo, para expresarlo de modo claro).
En apenas un mes del nuevo gobierno de la 4T ya se vislumbran nubarrones, porque cualquiera que sucediera a Amlo estaba colocado a su derecha, si de por sí él ha sido demócrata de derecha pese a lo popular de su presencia, no existía fundamento (ni existe todavía) para decir que la presidente (perdón, presidenta) sería menos de derecha que Amlo, aunque por ser mujer podría manejar a su favor el sentimentalismo que inunda a las almas caritativas, que esperan de alguien no tener intereses ni ideología de ningún tipo.
Esta última imagen apantalla incautos ha facilitado que pasen desapercibidas las modificaciones a leyes fundamentales por parte del Congreso, nunca bien explicada en sus alcances, pues además contribuye a tal silencio el escándalo producido por todos los involucrados en torno a la modificación de artículos constitucionales sobre la institución del poder judicial.
Va de picada a paso rápido la 4T con las grandes contribuciones tipo los Harfuch, Lozoya, Turrent, Ochoa Reza y demás personalidades que enriquecen las filas de la gran transformación de un mundo en franca decadencia, gracias al capitalismo que todos cargamos en nuestros lindos corazoncitos.
Una pregunta simple que cualquiera puede responder: por qué no hay movilización del caudal de votos obtenidos por la presidenta frente a la actual andanada de reaccionarios y gringos. Ausencia que confirma el reino de las nuevas políticas neoliberales (desde Amlo) con manita de gato y manejos turbios de improvisados, que parece no ver la presidenta (por ideología, porque le conviene, porque no sabe, porque no puede, porque no quiere). Igual sucedió con la primera mujer jefa de gobiernode la chamagosa: Rosario Robles.






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