
Este 15 de enero, se cumplen 54 años de la muerte en combate del poeta nicaragüense Leonel Rugama, quien contaba con apenas 20 años cuando, junto con otros dos compañeros sandinistas, se enfrentó a la Guardia Nacional del dictador Anastacio Somoza.
Ante las exigencias de los guardias a que se rindiera, Rugama respondió con un “¡Que se rinda tu madre!”. “Poeta trunco”, sólo por morir tan joven enarbolando la causa de los pobres, dejó un legado pequeño, pero importante, de poemas sociales. Tal como el poema “La tierra es un satélite de la luna”, que replicamos aquí:
La tierra es un satélite de la luna
El Apolo 2 costó más que el Apolo 1
el Apolo 1 costó bastante.
El Apolo 3 costó más que el Apolo 2
el Apolo 2 costó más que el Apolo 1
el Apolo 1 costó bastante.
El Apolo 4 costó más que el Apolo 3
el Apolo 3 costó más que el Apolo 2
el Apolo 2 costó más que el Apolo 1
el Apolo 1 costó bastante.
El Apolo 8 costó un montón, pero no se sintió
porque los astronautas eran protestantes
y desde la luna leyeron la Biblia,
maravillando y alegrando a todos los cristianos
y a la venida el papa Paulo VI les dio la bendición.
El Apolo 9 costó más que todos juntos
junto con el Apolo 1 que costó bastante.
Los bisabuelos de la gente de Acahualinca tenían menos hambre que los abuelos.
Los bisabuelos se murieron de hambre.
Los abuelos de la gente de Acahualinca tenían menos hambre que los padres.
Los abuelos murieron de hambre.
Los padres de la gente de Acahualinca tenían menos hambre que los hijos de la gente de allí.
Los padres se murieron de hambre.
La gente de Acahualinca tiene menos hambre que los hijos de la gente de allí.
Los hijos de la gente de Acahualinca no nacen por hambre,
y tienen hambre de nacer, para morirse de hambre.
Bienaventurados los pobres porque de ellos será la luna.






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