
La concepción del proyecto se basa en un viejo concepto: la idea de que un “polo” industrializado puede “desarrollar” la economía regional o local y un nuevo concepto que busca posicionarse como práctica hegemónica dentro de la “sustentabilidad”: la circularidad.
Ambos, son formas fetichizadas para llamar un único proceso: la acumulación de capital, con su correspondiente devastación ambiental y social.
De acuerdo con la solicitud de información de folio 340026700188226, ingresada por este periódico a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), en el cual se solicitó información relacionada al “Polo de Economía Circular”, la dependencia respondió que aún no se cuenta con una Manifestación de Impacto Ambiental, ni se realizará una consulta a los pobladores.
El proyecto abarcará una superficie de 40.4280 hectáreas en San José Chiapa, Puebla. En el decreto de la declaratoria del Polo, se establece que el inmueble “tiene una ubicación que permite la factibilidad e integración con vías de comunicación”, pues se cuenta con infraestructura “relevante” y cuenta con servicios como agua, drenaje, energía, telecomunicaciones, salud y recolección de residuos[1].
Además de que no se encuentra en áreas naturales protegidas, ni se ubican “Pueblos Indígenas” por lo que no se identifican comunidades indígenas titulares de derecho a la consulta previa, libre e informada.
El Polo ha ocasionado descontento entre la población de Chiapa, que ya ha comprobado que el “desarrollo” prometido con la llegada de la industria, como Audi, es falso. Además de que ha denunciado que este Polo en realidad será un megabasurero donde municipios, principalmente la capital poblana, depositarán sus residuos y que, además, forma parte de un viejo proyecto neoliberal: el Plan Puebla-Panamá, para industrializar y saquear la región.
En la respuesta a la solicitud ingresada por este periódico, la SEMARNAT señaló que “(…) el polígono declarado Polo de Desarrollo de Economía Circular para el Bienestar Puebla, fue propuesto por el Gobierno del estado de Puebla en su calidad de Ente Público”.
Además de que:
(…) el Ente Público [el gobierno estatal], se encuentra en la fase de preparación del otorgamiento de la Asignación a un desarrollador para su organización, sin que ello implique actualmente proyecto en ejecución, toda vez que los procesos avanzarán conforme a lo previsto por la normatividad federal, estatal y municipal aplicables.”
Según la SEMARNAT, la información otorgada por el Estado de Puebla “cumple con los criterios de selección” de los Lineamientos para aplicar el “Decreto por el que se otorgan beneficios fiscales en los Polos de Desarrollo de Economía Circular para el Bienestar”.
Al igual que con los Polos de Desarrollo para el “Bienestar”, los gobiernos estatal y federal retoman viejos conceptos, iniciados por Perroux, según los cuales una economía puede “desarrollarse” a partir de la concentración de actividades económicas e industriales en determinados espacios.
Por una parte, la “4T” asume que es posible fragmentar el espacio y el territorio para poder desarrollar una región, en este caso con centro en San José Chiapa. Por supuesto, el contenido del concepto desarrollo para la 4T es, en el fondo, el ampliar la acumulación capitalista en aquellos espacios donde la relación social no existe o es naciente.
Henri Lefebvre señala, a partir de su planteamiento en torno a la producción del espacio en el capitalismo, que existe una contradicción entre los intentos de planificación -desde el Estado-gobierno- sobre el espacio y el “caos” que implica la propiedad privada sobre los medios de producción[2].
Esta “planificación”, en la cual se plantean Polos que sirvan como ancla para desarrollar (es decir, despojar y explotar) regiones, es, para Lefebvre, sólo un intento por racionalizar la producción del espacio, que en el capitalismo deviene en la destrucción de los “viejos espacios”, es decir, la naturaleza, el campo y las ciudades históricas, para producir su propio espacio: el espacio donde se reproducen las relaciones capitalistas; o sea, donde se produce y apropia la plusvalía, el trabajo no ganado, y no donde se devasta la naturaleza.
Surgen así, según Lefebvre, una jerarquización de espacios dominados y dominantes; de guetos y de jerarquizaciones[3]. Imponer un Polo de Economía Circular en Chiapa es eso: redefinir el espacio y el territorio, fragmentarlos y hacer que allí se produzca plusvalía, que se transfigura en ganancia.
Por otra parte, la idea de la “circularidad” en la economía, que surgió en Europa hace poco más de una década, está estrechamente relacionada con el concepto de la “sustentabilidad”, es decir, con la idea fetichizada de que en el capitalismo es posible seguir acumulando capital sin un fin, siempre que se respeten los procesos de la naturaleza.
El planteamiento de una economía circular lleva implícito el razonamiento de que, mediante un uso “eficiente” de los recursos, es posible crecer económicamente sin un límite. Es decir, se trata de una forma un tanto oculta del decrecimiento o desaceleración económica, al plantear la reutilización de materiales desechados.
Supuestamente, la economía circular buscar reducir o eliminar la extracción de recursos, lo cual, desde luego, va en plena contradicción con los planteamientos del gobierno federal en cuanto al desarrollo del “fracking”, cuya explotación se prevé afecte de manera importante el agua y el suelo de los territorios donde se aplique.
Otra idea de la economía circular, es que es posible hacer eficiente la producción y, con ello, hacerla sostenible en el tiempo. ¡Como si adecuando ciertas formas de producción en el capitalismo, que nació “chorreando sangre”, fueran suficientes para paliar las contradicciones antagónicas que se desarrollan en su seno!
Algunos autores ya establecen que la economía circular va contra las leyes de la termodinámica pues los flujos de energía y alimentos no se pueden reciclar totalmente[4]. Más que eso, con este concepto se busca aceptar que la acumulación capitalista no tiene los límites naturales y sociales que encarna la acumulación: por el contrario, se plantea que surgirán nuevos espacios o mercados.
En San José Chiapa ya existe un importante proceso de acumulación, encabezado por Audi, que ha fragmentado el espacio-territorio y que depreda el agua de la cuenca Libres-Oriental. Con la llegada de más empresa se prevé una mayor depredación de la naturaleza y explotación de la fuerza de trabajo.
[1] https://sidof.segob.gob.mx/notas/5781224
[2] Lefebvre, H. La producción del espacio. https://crucecontemporaneo.org/wp-content/uploads/2011/11/1c2ba-47404221-lefebvre-henri-la-produccion-del-espacio.pdf
[3] Lefebvre, H. El estado y el espacio. https://marxismocritico.com/2017/09/08/el-espacio-y-el-estado/
[4] Kovacic, Z. Contradicciones y promesas de la economía circular. https://oikonomics.uoc.edu/divulgacio/oikonomics/_recursos/documents/16/kovacic_Oikonomics16_esp.pdf





Deja un comentario