
Por Israel
Se dice de un pechazo, curro o simple timo el gobierno de nuestro presidente porque no cumplió la expectativa creada. Pero no bolsearon al presupuesto como lo hizo el llamado neoliberalismo para emplear recursos públicos en generar negocios de amigos, compadres, amantes, queridas, familiares y así. Si bien, la corrupción que implicó esta estrategia de acumulación (digámoslo) rápida, es parte de la estela histórica de cómo la burguesía ha concentrado el capital y centralizado su propiedad cada vez más. Y no sólo en México.
Tampoco es que el gobierno de nuestro presidente sea impoluto pues su corrupción es más bien por la ideología que tiene, al mentir sin proponérselo (digamos), pero al menos en cuanto a la corrupción material, el robo descarado, institucionalizado y funcional mediante el tráfico de influencias, los cochupos y componendas de negocios, no es lo que proliferó. Hasta el momento. Falta por determinar qué tanto se logró en desmantelar la red de corrupción creada a lo largo de los años, porque existe todavía mucha tela de donde cortar al respecto.
Y es que eso del 1% de la población mundial que se ubica hasta mero arriba del capitalismo es una ilusión óptica que confunde las clases sociales con simple distribución de un ingreso. Ilusión que forma parte de una ideología y que la mediocridad de tomar lo que aparece como toda o la única realidad, conlleva perder el camino si no se está arraigada con fuerza la convicción de lo que se busca en un planteamiento. Porque si se hiciera la redistribución, por ejemplo, del ingreso para que fuera más parejo, no cambiaría la realidad capitalista.
Por lo mismo que el capitalismo en el mundo no está regido por una distribución injusta del ingreso, pues esto es el resultado en la circulación de lo que ocurre en la producción a base de la división generada por la propiedad privada, y no al revés, esperar que con una mejora en repartir el valor de las mercancías producidas expresado en dinero se compone la situación habida en ese modo de producción, es una idea falsa, para no decir una pendejada.
La ganancia obtenida por los capitalistas se constituye en sus varias formas (interés, renta de la tierra y así) a partir de lo robado a los trabajadores mediante su explotación, es decir, con el trabajo no pagado que se apropia el capitalista de que se trate. En la circulación esto aparece como la mecánica comprar barato-vender caro. A todos los niveles de la circulación prevalece tal mecanismo y en algunas de las expresiones del capital (ejemplo es el capital ficticio) se lleva a grados excelsos y muy sofisticados tal premisa.
Pero tal mecánica no puede llevarse hasta el infinito, por un lado porque el crecimiento de la ganancia no puede llevar a 0 el valor del salario (pues entonces estaríamos hablando de esclavismo); como tampoco se reproduce siempre con efectividad en todos los casos y por eso la realización de las mercancías mediante su venta puede fallar, pues por otro lado aunque esto último no ocurriese, tal mecánica de gandallas tiene el límite del valor inicial contenido en la mercancía de quién inicia primero la puesta en marcha de las transacciones.
El primero que vende la mercancía no por el valor de lo que le costó sino por un valor superior, es el capitalista que (digámoslo así) saca el bollo calientito del horno (sin albur, que conste). Toda una industria de la comercialización de mercancías se ha desarrollado desde el siglo pasado, buscando mejorar su circulación. Pero ésta en el capitalismo se encuentra integrada por la distribución, el cambio y el consumo, así que para cada proceso existe mucho campo a desarrollar por el capitalismo todavía. Aunque esto, tampoco se puede llevar al infinito.
La circulación capitalista desarrolló industrias tan sofisticadas como la mercadotecnia o las formas financieras de digitalización del dinero, que generan la creencia de que las relaciones humanas son como el agua: líquidas. Así, los mensajes subliminales y el condicionamiento mental del consumo de ciertas mercancías absorben buena parte del trabajo no pagado a los obreros en su fabricación. Es tal el nivel de explotación de los trabajadores, que alcanza para destinar buena parte de la ganancia capitalista al desarrollo de la circulación.
El caso del capital ficticio en el que la persistencia de su circulación las 24 horas del día, a través de bolsas de valores y los llamados mercados de capital (una buena parte sólo son formas sofisticadas de circulación de dinero), contribuye a darle vida a esa creencia de flujo en las relaciones humanas. Y la llamada industria del conocimiento con mercancías artificiales que producen chaquetas mentales tan sublimes como etéreas (ejemplo es la inteligencia artificial), está ligada al impulso de los sectoresproductores de bienes de consumo y capital.
La sofisticación en la producción de alimentos es parte de la consagración del desarrollo del capitalismo, y al mismo tiempo de los elementos que llevan a destruir la Tierra (y culminar en la muerte de la especie humana) porque al agotar los recursos habidos en ésta y contaminarla (los plaguicidas eso consiguen), pone en peligro la existencia del único lugar donde hay vida como hasta el momento se tiene conocida. El absurdo de la vida en el capitalismo está ligado pues a repetir lo obvio y mundano de su reproducción como si fuera un madruguete teórico.
Por lo mismo, acendrar en un discurso o planteamiento un carácter accesorio como si fuera medular es otra clase de corrupción, es una mentira que al tratarse igual si fuera chapuza pervierte el carácter de una lucha, mellando de modo paulatino su alcance. En el caso de las luchas que se ciñen al capitalismo no se puede esperar algo distinto, pero no así cuando suponemos impulsar una lucha que busque hacer todo lo más posible por acabar con el capitalismo.
Derivado de lo anterior, la demagogia que impregna las luchas que buscan sólo cambiar ciertos aspectos del capitalismo (la demagogia es otra manera de corrupción al mentir por la ideología reaccionaria que se tiene) se atienen al llamado juicio práctico, el pragmatismo como solución y enfoque (digámoslo de este modo) de cualquier asunto de la vida en el capitalismo. Y hurgar en esto es un merequetengue todavía más sofisticado porque para fines prácticos la práctica misma es brújula. Y eso y nada, es lo mismo.
Será por eso que la habilidad de nuestro presidente hereda para las futuras generaciones embrollos mayores a los que su gobierno se ha enfrentado. La presencia de los militares en el país ha aumentado y a su pasado de sangre que sigue vivo se le suma su uso paraestatal. Entonces, además de fungir como cuerpo de represión, ahora también administrarán parte de la infraestructura creada. Presencia territorial y poder económico puede conjuntarse para servir en implementar un régimen militarizado o de fascismo democrático.
Ya se sabe que las caretas que adopta el fascismo como instrumento del imperialismo pueden tener incluso el color de un régimen denominado democrático. Sin necesidad de un golpe de Estado los militares han extendido su poder territorial y su papel para administrar en territorios específicos, junto, en connivencia o permisibilidad de empresarios dedicados a negocios no legalizados impuestos mediante el terror y la violencia, la expulsión de pobladores o su cooptación como sicarios, a fin de erigirse en amos de municipios, pueblos y entidades.
Si esta dinámica en que el capitalismo ha evolucionado como forma de dominio y reorganización, incluso a través de los poderes establecidos de manera legal y legítima, y sin que gobiernos como el de nuestro presidente haya podido, sabido o querido hacer algo, el camino de los meros cambios de ciertos aspectos del capitalismo está cerrándose cada vez más para los muertos de hambre.
Puede pensarse que se trata de una mera chaqueta mental la posibilidad enunciada. Pero el camino no estaba abierto de manera legitimada como lo hizo nuestro presidente. En ese sentido, la traición realizada por su gobierno debido a la ideología imperante que no da para afrontar las circunstancias existentes en el país, porque la pequeña burguesía no tiene un planteamiento de lucha debido a su labilidad en la sociedad y sus gobiernos batean para donde les conviene(que los llaman nuestros inútilesteóricos progresismo), es mal augurio.
Si tuviéramos una espada del augurio como Leon-o, quizá veríamos más allá del evidente reino de fantasía que cada día se empeña nuestro presidente en reiterar a través de algunas verdades, y un chingo de mentiras. Como la que acabamos de expresar centrada en que ahora sí, como el cuerpo decadente de Mumm-Ra El Inmortal, los nuevos espíritus del bien invocados por nuestro presidente, hicieron del cuerpo de asesinos llamado ejército mexicano, un protector chimengüenchón y bien fashion pero sin la manu militare que se le ha conocido.
Si se tratara de una simple estafa, que dios nos agarre confesados por exagerar esta película que vivimos en el ranchotote llamado México. Donde el muerto de hambre apendejado y disoluto está más preocupado por ir a festejar el último ganador del negocio llamado liga mexicana de futbol (no por nada la patrocina un banco trasnacional), que estar al alba para que un día cuando quiera protestar, se encuentre a un cuartel militar o de la guardia nacional en su pueblo, como ya lo están haciendo para pintar de verde olivo el estado de Guerrero.






Deja un comentario