La Comisión Nacional del Agua (Conagua) pagó un aproximado de 358 millones 141 mil pesos a entidades sionistas, de los cuales $50 millones 444 mil fueron para Mekorot, en 2014; $30 millones para la Universidad de Tel Aviv, en 2015 y $277 millones 697 mil para Netafim, en 2023.

Los contratos celebrados con las entidades sionistas, tanto en el sexenio de Peña Nieto, como en el de AMLO, tienen que ver, aparentemente, con cuestiones “técnicas”. Sin embargo, dichas entidades, en tanto partícipes del genocidio contra el pueblo palestino, actúan bajo una racionalidad caracterizada por el despojo, la cual trasciende lo estrictamente técnico.

Vale recordar que fue David Korenfeld quien, como titular de la dependencia con EPN, abrió la puerta de la Conagua al sionismo y propuso una Ley General de Aguas que profundizaba la mercantilización y despojo del agua, tal como lo hace Mekorot en el territorio palestino.

Contrato con Mekorot, para estrategias de calidad del agua

El pago a Mekorot se realizó en cuatro pagos entre mayo y octubre de 2014, según la solicitud de información de folio 340009400072526. El objeto del contrato era la de:

“Asistencia y cooperación técnica para la formulación de estrategias de la calidad del agua subterránea y acciones de remediación de acuíferos, protección y restauración de la calidad de los recursos hídricos”

De acuerdo con el centro de investigación “Who Profits”, Mekorot es una empresa que participa activamente en negar el acceso al agua a los palestinos, como parte de la política sionista de confiscación de tierras y desplazamiento poblacional.

Mekorot inició a despojar del agua a los palestinos en 1982 y desde entonces coopera con la policía y ejército israelíes en limitar el agua a la población palestina, misma que tiene que “comprar” el vital líquido en su propia tierra. Según Who Profits, en 2021, la Autoridad Palestina del Agua pagó 287 millones de séqueles por el suministro.

Mekorot cobra tarifas más altas a los palestinos que a los israelíes y prioriza el suministro a los asentamientos sionistas, donde desarrolla infraestructura que únicamente beneficia a los colonos israelíes.

La empresa estatal sionista cortó por completo, el 09 de octubre de 2023, el suministro de agua a tres tuberías que abastecían a Gaza[1]. Desde entonces el ente israelí, a través de Mekorot, ha usado al vital líquido como un arma de guerra, negando el acceso y destruyendo la infraestructura hídrica.

Así señala el informe “De la economía de ocupación a la economía de genocidio” la participación de Mekorot en el genocidio palestino:

“Israel obliga a los palestinos a comprar agua procedente de dos importantes acuíferos situados en su propio territorio, a precios inflados y con un suministro intermitente. La compañía nacional de aguas israelí Mekorot tiene el monopolio del agua en el territorio palestino ocupado. (…) Durante al menos los seis primeros meses posteriores a octubre de 2023, Mekorot hizo funcionar sus conducciones de Gaza al 22 % de su capacidad, dejando zonas como la ciudad de Gaza sin agua el 95 % del tiempo, contribuyendo así activamente a la transformación del agua en una herramienta de genocidio.”

30 mdp para Universidad de Tel Avid, ligada a la industria militar

El monto a la Universidad de Tel Aviv se otorgó mediante 4 contratos: el CNA-UTELAVIV-01/2015, cuya descripción es la de “Evaluación del potencial de la reutilización de aguas residuales en México”; el CNA-UTELAVIV-01/2015, sobre “Asistencia y cooperación técnica mediante estudios, investigaciones y talleres en materia de: indicadores de calidad del agua subterránea”.

Además del CNA-UTELAVIV-03/2015 en “Asistencia y cooperación técnica en materia de seguridad nacional del agua” y CNA-UTELAVIV-04/2015 sobre “Transferencia de herramientas analíticas para el establecimiento de métodos analíticos en el laboratorio nacional de referencia para la detección y cuantificación de contaminantes emergentes en matrices ambientales”.

Los primeros tres contratos fueron por un monto de 5 millones de pesos, mientras que el cuarto fue por 15 millones de pesos, para un total de 30 millones para la Universidad de Tel Aviv.

La Universidad de Tel Aviv tiene relaciones con el ejército y la industria militar sionista. También, se asume como la institución desde donde se planteó la llamada “Doctrina Dahiya” la cual fue aplicada, por primera vez en Líbano en 2006 y consiste en atacar a la infraestructura y población civil del “adversario”[2].

La universidad cuenta con el Instituto de Estudios de Seguridad Nacional (INSS), donde se reúnen expertos y funcionarios de seguridad israelíes, para el desarrollo de directrices jurídicas y de estrategia militar[3].

 Además, tras el 07 de octubre de 2023, su rector emitió un comunicado en el que se alineaba al esfuerzo “nacional” sionista y desde la institución se creó un grupo de estudiantes que buscaban “contrarrestar”[4] la supuesta desinformación en torno a las acciones del ente israelí.

En su momento, los contratos entregados (los cuales fueron por adjudicación directa), en 2015, por Conagua a la Universidad de Tel Aviv causaron indignación, ya que el entonces titular de la dependencia mexicana, David Korenfeld, recibió un doctorado honoris causa por la institución.

Con AMLO, 277 mdp para Netafim

En un artículo anterior, dimos a conocer que, en enero de 2023, el gobierno federal, a través de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) pagó 277 millones 697 mil pesos a Netafim, firma ligada al genocidio contra el pueblo palestino, por la compra y puesta en marcha de un sistema integral de riego tecnificado para Susupuato y Juárez, en Michoacán.

Netafim es de origen israelí aunque ahora es propiedad en un 80% de la mexicana “Orbia Advance Corporation” y en el informe “De la economía de la ocupación a la economía del genocidio”, de la relatora especial de la ONU fue señalada porque:

“(…) ha permitido la explotación intensiva del agua y la tierra en la Ribera Occidental, agotando aún más los recursos naturales palestinos, al tiempo que se perfecciona gracias a la colaboración con empresas israelíes de tecnología militar.”

De igual forma, se destaca que la empresa ha facilitado la expansión de cultivo sionistas, negando el agua y expulsando a palestinos de sus tierras, quienes no pueden competir con la tecnología sionista.

 

[1] https://www.hrw.org/report/2024/12/19/extermination-and-acts-genocide/israel-deliberately-depriving-palestinians-gaza

[2] BOICOT ACADÉMICO | Movimiento BDS

[3] https://dawnmena.org/how-israeli-universities-and-legal-scholars-collaborate-with-israels-military/

[4] https://ijme.in/articles/israeli-academia-during-the-genocide-supporting-the-state-through-words-and-silences/?galley=html

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