Escrito por: Luisa Amanda

Tengo la buena costumbre de revisar noticias antes de entrar a dar clases. “¡Esta marcha no es de fiesta es de lucha y de protesta!”. Ecos de marchas acaecidas hace algunos años. El recorrido por dos marchas fue la preparación para la clase que daré.

Una que recorre la avenida Juárez en el centro de Puebla. En contraste con aquella que recorre la avenida 5 de mayo. Dos manifestaciones, un solo día, una misma protesta… ¡mmmh! ¿una misma protesta? Bueno primero lo primero ¿qué es lo que observamos?

En el recorrido de la denominada marcha oficial del parque “Juárez” al monumento de “Los Niños Héroes” fue acompañada por los líderes de la CTM, SNTE 51, SNTE 23. Todos juntos con el gobernador vitorearon “¡Sí al Cablebús!, ¡Sí al Cablebús!” consigna que de demanda laboral tiene bien poco.

El trazado del Cablebús no apoya precisamente colonias populares de donde se traslada la fuerza de trabajo. Sin embargo, esa movilización de trabajadores y obreros se pronuncia por el cable bus. Nada extraño por ello se le denomina “oficial”. Armenta camina tres calles y desdeña a los manifestantes: abandona la calle después de caminar a penas un poquito. Aborda su camioneta y se va.

El sol inclemente cae a plomo sobre los cuerpos que siguen pasando frente al presídium vilipendiado por el abandono oficial. Las consignas son reclamos por aumento al salario mínimo con apoyo al gobernador “¡Viva Armenta! Luego ¡mejores claves, aumento salarial, “Armenta amigo el ISSTEP sigue jodido!”. Y Armenta ya no está.

Y en la marcha no oficial, aquella que apoya a Palestina, que pide solidaridad con Cuba, que le reclama al gobierno mexicano contundencia frente a los embates de Trump. Los marchistas van con lonas y pancartas, vitorean por un primero de mayo combativo. ¡Educación primero al hijo del obrero, educación después al hijo del burgués!

No eso ya está desfasado. Ellos pedían menos ISR, más prestaciones laborales, Jornada de 40 horas semanales (demanda que por cierto fue coreada con la primera internacional) con pago de 56 y dos días de descaso obligatorio. Así nos dejaron tantos años de neoliberalismo (la forma que adoptó el capitalismo en México en los últimos cuarenta años). Así que lo más que piden los obreros y trabajadores son demandas legales y dentro del marco gubernamental. Y para como está la 4T ya es mucho pedir, gritar, reclamar. En esto anda México.

En Cuba, en cambio, es una marcha grande, acuerpada por demandas de no invasión de Trump a Cuba, no intervención del extranjero en el país, que los gringos se queden en casa. Más de seis millones de firmas apoyando esa demanda, pero a ello oídos sordos.

Todo lo que Cuba pide es autodeterminación, que la dejen decir como pueblo lo que quiera hacer, que quiten el bloqueo, pero nada de ello. Un primero de mayo combativo, un pueblo marchando entre apagones y carencias materiales. Con mucha convicción, enojo y decisión, su himno dice que quien pretenda conquistar Cuba lo hará con su suelo anegado en sangre. Lo demuestran. Lucharán hasta el último cubano.

“¿Por qué esa guerra que trata de imponer el imperio es ideológica?  Porque están tratando de imponer sus ideas hegemónicas sobre la base de la dominación.  Quieren dominar el mundo, nos quieren dominar a todos, quieren dominar a nuestros pueblos, quieren dominar a nuestras naciones.

¿Por qué es una guerra cultural?  Porque para hacerlo se tienen que apropiar y tienen que dominar nuestras mentes, y por eso tratan de buscar que nuestros pueblos rompan con sus raíces, con su identidad, con su cultura.  Por eso atacan la cultura y la historia de nuestros pueblos.

Y es una guerra también mediática, porque usan todo ese entramado de redes digitales y de medios de comunicación para resaltar los valores supremacistas, la xenofobia; para asesinar reputaciones de naciones, de líderes; para imponer la cultura occidental; para denigrar a los pueblos, a los procesos revolucionarios, y lo hacen sobre la base de la perversidad, usando la calumnia, la mentira, las falsas noticias, tejiendo construcciones mediáticas para que la repetición de la mentira y la narrativa de la mentira se conviertan en una verdad que sea asumida por muchos en el mundo.  Fíjense, así han actuado en los últimos momentos”[i].

Y ese primero de mayo es una marcha, aunque no es la misma, ni parecida, diferentes países, diferentes lugares. No hay imparcialidad el primero de mayo debe ser obrero y de lucha contra la clase dominante, la dueña, la explotadora. La marcha debe mostrar solidaridad con los otros obreros, los de otros países que enfrentan a la misma clase dominante, la dueña, la explotadora.

“¡Viva la clase obrera!, ¡Viva el heroico pueblo cubano!” Y así concluye la clase que sólo estuvo en el pensamiento, pues el primero de mayo no hay jóvenes en las aulas, con el deseo de que esos estudiantes protagonicen un primero de mayo combativo. ¡Ojalá! la maestra concluye la clase deja la tarea y les dice nos vemos la próxima sesión. Y a ustedes nos vemos en la próxima crónica desde el pintarrón.


[i] http://www.cubadebate.cu/opinion/2026/05/02/diaz-canel-cuba-no-le-fallara-a-la-esperanza-del-mundo/

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