
Este texto fue escrito por un obrero de Audi, de quien se reserva su identidad.
El ambiente entre los obreros de Audi México es de opiniones encontradas, aunque con temor a equivocarme, la mayoría mantiene una insatisfacción a la hora de recibir la remuneración por nuestro trabajo.
Y esto es de tiempo atrás si nos remontamos un poco a las revisiones salariales nos encontramos que nuestra opinión no se tomaba en cuenta: al ingresar hace ya 9 años me encontré con un acuerdo entre sindicato y empresa de un aumento del 5 porciento anual durante 5 años. Al término de este convenio se le consultó a la base trabajadora sobre una negociación nueva que contemplaba otro arreglo de 4 años, donde para el año 2023 se incrementaría el salario en un 9.4% y para los años 2024, 2025 y 2026 se reflejaría la inflación más el 1 % anual. Esa propuesta se rechazó en una consulta que realizó el sindicato (SITAUDI), y se quedó con un 8.4 % y la negociación se haría año con año.
Nos encontramos en un momento en que la indignación de bajos salarios y la afectación a nuestro poder adquisitivo durante esos primeros 5 años nos obliga a pedir un aumento por arriba del 10%. Esta indignación empezó a manifestarse desde el día 29 de octubre del 2023 en asamblea obrera donde se concluyó que el sindicato pediría aun aumento por arriba del 15%.
El día lunes 22 de enero de 2024 se nos consultó sobre el ofrecimiento de la empresa de un 5% integral: el resultado fue un rotundo NO con un total de 3307 votos emitidos de los cuales 3090 (con una nómina de poco más de 4000 trabajadores) rechazaron la propuesta de la empresa por lo cual la huelga se hizo inevitable para el día miércoles 24 de enero de 2024 a las 11 am.
Desde ese día las negociaciones no avanzaron sino hasta el día 3 de febrero de 2024 donde el resultado de la negociación quedó en un 5% directo al salario y un 2% a prestaciones, es decir un global del 7% propuesta que se consultará el 9 de febrero.
No sabemos qué resultado saldrá de esa consulta, pero sí estoy seguro que es evidente la indignación que permea entre los trabajadores al darse cuenta que una empresa transnacional en el discurso procura a sus trabajadores (o como lo dirían en Audi sus “colaboradores”) pero en los hechos procura incrementar su ganancia a más no poder.
Mucho se ha dicho en los medios de desinformación que nuestros salarios son de los mejores en el ramo automotriz y sesgan la información con sus opiniones clasistas al insinuar que nos deberíamos conformar con lo que nos ofrecen, que es de 2% por arriba de la inflación, y que nos conformemos con la migaja del 2% como si eso compensara la pérdida del poder adquisitivo de los años anteriores, como si eso es lo que merecieran los obreros,¡Y dense por bien servidos!
Pero la realidad es que se está peleando por una mejor calidad de vida, se está luchando por nuestras familias, se está luchando por nuestro derecho humano a vivir con dignidad y bienestar.
Quisiera incluir aquí la anécdota de la visita del secretario general del Sindicato Independiente de las y los trabajadores libres y democráticos de Saint-Gobain México, el señor Joaquín Guzmán Ángel. Esta empresa se dedica a construir parabrisas, medallones y laterales para los automóviles ubicada en Cuautla, Morelos. Nos visitó en las afueras de Audi en donde se encuentra uno de los campamentos de la huelga, que en sus propias palabras nos dijo (palabras mas palabras menos) “expresamos nuestro apoyo solidario a los trabajadores de Audi México, así como también expresarles que su movimiento es referente para otros Sindicatos que están a punto de realizar su revisión salarial como el nuestro, son un ejemplo de lucha”. Así como este sindicato otros nos han expresado su apoyo como el sindicato SINTTIA de General Motors Silao Guanajuato, el sindicato de SNTGTM de Llantas Continental de Sanluis Potosí, Lic. Susana Prieto Terrazas desde Caterpillar Nuevo Laredo.
Si aplicáramos el conocimiento de la ciencia económica nos daríamos cuenta que estamos luchando contra marea, pero al final de cuentas luchando, y sin duda esta lucha no solo se queda en el aumento salarial sino en la organización obrera y la hermandad entre los obreros. Estos eventos quedaran en la memoria de la clase obrera y nos enseñaran muchas lecciones: cierto es que “quien no aprende de su historia esta condenado a repetirla”.
¡Larga vida a la organización obrera!






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