La prensa en México está controlada por grandes medios que son propiedad de capitalistas nacionales e internacionales, estos tergiversan la información a conveniencia de sus intereses y los de su clase social. Se ve a la información como una mercancía más, con la cual no sólo pueden lucrar, sino incidir en la opinión pública para normalizar y frivolizar procesos económicos y sociales como la desigualdad, la violencia o el despojo.
Al mismo tiempo, existen una infinidad de pequeños medios locales que o bien están en correspondencia con la línea de los grandes periódicos o por los convenios que firman con las distintas autoridades o dependencias permanecen atados y se limitan a dar a la población únicamente la información fútil que dichas autoridades quieren que se conozca. Otros, con más cinismo, difunden noticias amarillistas o abiertamente falsas.
En medio de ese panorama, existen también periodistas independientes que buscan realizar análisis e investigaciones más profundas, sin el objetivo de defender los intereses dominantes, sino de estudiar un proceso, de denunciar, por ejemplo, la explotación, abusos de poder o corrupción. Dichos periodistas, muchas veces son víctimas de amenazas, hostigamiento, encarcelamiento o muerte.
A partir del triunfo de Andrés Manuel López Obrador, con las conferencias mañaneras el gobierno federal marca la agenda de los medios y así han surgido en la prensa dos grandes grupos que acaparan la atención de todos los lectores o personas que buscan informarse. Por un lado, están quienes critican al presidente, a veces con temas o demandas legítimas (pero que usan únicamente para golpetear) o con la vil manipulación, tergiversación y corrupción de la información que cae en la abierta mentira o el insulto, siendo estos los que mayor cobertura tienen al pertenecer a los capitalistas. Por otro lado, muchos periodistas, principalmente “youtuberos” o “tuiteros”, apoyan a López Obrador y sus políticas, y en la mayoría de los casos no existe una postura crítica de los procesos, sino una vulgar zalamería.
Así, lo que se discute e importa en el debate público se reduce al ámbito político electoral y se olvidan, se pasan de largo o simplemente se omiten denuncias y discusiones que tendrían que estar en el centro de la opinión, para comprender la situación del país. Pocos y poca trascendencia presentan aquellos periodistas, periódicos o revistas que buscan un análisis que vaya más allá del golpeteo o de la alabanza; que busquen sensibilizar a la población sobre temas que no están ni en una, ni en la otra agenda; que busquen aportar análisis trascendiendo lo aparente.
En ese sentido, es que surge el Periódico Revueltas, retomando el apellido y el planteamiento político de uno de los más importantes teóricos e intelectuales de México: José Revueltas, por sus aportaciones al análisis de la lucha de clases en el país. Este periódico parte de la necesidad que existe de hacer análisis que se sitúen por encima de la falsa discusión entre la «derecha» y la «izquierda», pero sobre todo que se abran a la discusión temas que no se tocan, están olvidados o se desconocen, se difundan y repliquen denuncias que los medios demeritan u omiten y que para la mayoría de la población pasan desapercibidas. Se abordarán noticias y sucesos actuales, locales, nacionales e internacionales, así como culturales y educativos.
Desde aquí partimos…







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