Desde octubre de 2021 a 2024, la BUAP destinó a medios de comunicación 460 millones 51 mil 736.63 pesos. Esto equivale al 77 por ciento de lo que invirtió la universidad en CU2 y al 94 por ciento de lo ejercido para “la prensa” en el último periodo de Alfonso Esparza.

Lo anterior, de acuerdo con una revisión de los estados financieros de la máxima casa de estudios del 2013 a 2024. Esto, con el objetivo de comprender el gasto en publicidad ejercido por los rectores María Lilia Cedillo Ramírez y Alfonso Esparza Ortiz durante sus gestiones.

Gasto en comunicación de la BUAP para 2024

Dicha información es de relevancia para la opinión pública dado el papel de los medios durante el paro estudiantil que culminó el 31 de marzo. Pero no basta con saber cuánto dinero se destina a comunicación. También importa saber a quién se le entrega y por qué.

En la plataforma de transparencia de la BUAP no es posible consultar los contratos completos; solo a través de la Plataforma Nacional de Transparencia se hallan registros —escasos, por cierto— de contratos públicos relacionados con «Gastos en Publicidad Oficial». Hasta ahora, apenas hay siete disponibles.

Es importante también destacar que la información que se dará a conocer es solo hasta diciembre de 2024, por lo que aún falta conocer los contratos que se van a otorgar para este 2025, en el que se renueva la rectoría, pero, se prevé, que Cedillo rebase en este rubro a su antecesor.

El gasto de la BUAP destinado a la prensa

El presupuesto de 2024 de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) aprobado por el Consejo Universitario fue de 10 mil 259 millones 745 mil 17.91 pesos, de los cuales se ejerció el total y 138 millones 729 mil 973.74 más.

De este dinero, 146 millones 126 mil 487.29 pesos fueron destinados al concepto de “Comunicación social y publicidad”. Este apenas representa el 1.40 por ciento del total, no obstante, se reparte entre 54 medios, además de radio y televisión BUAP. De estos solo siete, “los consentidos”, se adueñaron 24.3 por ciento.

Aunque en menester de las instituciones transparentar este tipo de contratos, para el caso de la BUAP solo se puede tener acceso a contratos catalogados como “Gastos en Publicidad Oficial”. Los medios que aparecen en esta lista y los montos, todos por adjudicación directa, son:

  • TV Azteca, contrato por siete millones 650 mil pesos para 2024
  • Televisa, contrato por la misma cantidad
  • AS media, conocido como Eminus (Imagen TV), contrato por la misma cantidad
  • Sol de Puebla, contrato por cuatro millones 60 mil pesos
  • Ultra digital, contrato por tres millones 400 mil pesos
  • Milenio, contrato por dos millones 730 mil 640 peso
  • Grupo Oro, contrato por dos millones 350 mil pesos

La justificación, o el “objetivo de las campañas” es: Apoyar y respaldar la difusión de las tareas sustantivas de la universidad con una mejora en la divulgación de contenidos en los medios de comunicación para mantener una opinión favorable de la institución.

Medios mantienen opinión favorable de la BUAP, pero no la critican

En 2023, el presupuesto de la BUAP aprobado fue de ocho mil 967 millones 983 mil 795 pesos, sin embargo, al final, se gastaron nueve mil 410 millones 943 mil 489.09 pesos. Es decir, 442 millones 959 mil 694.09 de más.

De estos, la máxima casa de estudios de Puebla destinó 140 millones 88 mil 923.58 pesos para el rubro de comunicación, de los cuales “los consentidos” se adueñaron del 25 por ciento del total.

Mencionar esto toma relevancia, puesto que estos medios se han encargado de posicionar la imagen de la rectora y evitar que los cuestionamientos de la comunidad universitaria salgan a flote. El ejemplo más claro es el paro universitario. Haciendo un recuento de bote pronto, estos medios que se dedican a publicar notas en sus periódicos digitales, no destinaron ni una sola nota a escuchar las demandas de los estudiantes.

El Sol de Puebla, con más de 70 notas sobre el paro, evitó registrar las voces estudiantiles. Sus titulares, cuidadosamente redactados, favorecieron a la rectoría. Un ejemplo es la nota publicada el 14 de marzo titulada: “Incumplen estudiantes BUAP con entrega de pliego petitorio general y mantienen paro en CU”.

En ella se señala que los estudiantes no entregaron el pliego, pero omite que la rectora acudió acompañada de maestros, exalumnos y estudiantes con actitud intimidante hacia la comunidad reunida en CU, como documentó Revuelta.

Otros medios como Radio Oro, Milenio e Imagen Televisión —donde destaca Juan Carlos Valerio— también se encargaron de reforzar esta narrativa oficial. Este último incluso calificó al movimiento como “caprichoso”.

En mandato de Cedillo, rebasaría última gestión de Esparza

María Lilia Cedillo tomó posesión como rectora el 4 de octubre de 2021 y tendrá que dejar el cargo en la primera semana de octubre de 2025. Los contratos o convenios de comunicación con los “proveedores” se firman dentro del primer trimestre de cada año, según fuentes consultadas. Los acuerdos se pagan ministraciones, igual trimestrales.

Alfonso Esparza Ortiz, y quién se ostentó como rector en dos ocasiones seguida y que le valieron que actualmente este denunciado por desvío de recurso, operaciones simuladas, abuso de autoridad y tráfico de influencias, entre otras, inició su primera gestión en octubre de 2013.

Aunque desde marzo de ese mismo año ocupaba la rectoría, puesto que Enrique Agüera, priista de cepa, aspiró a la presidencia municipal de Puebla.

Durante esos más de 8 años de gestión, Esparza Ortiz destinó un total de 650 millones 455 mil pesos. De 2013 a 2017, destinó a medios de comunicación un total de 164 millones 660 mil 1.19 pesos. Del 2018 al tercer trimestre de 2021 un total de 485 millones 795 mil pesos.

Lilia Cedillo, desde el último trimestre de 2021 hasta diciembre de 2024 destinó 460 millones 51 mil 736.63 pesos. Aunque aún falta el último período de enero de 2025 a octubre (cuando se tiene que renovar la rectoría)

Lo anterior si lo comparamos por períodos, los 460 millones de pesos destinado por Cedillo corresponde a un 279.4 por ciento más del primer período de Esparza y cerca del 94.7 del segundo mandato.

Sin duda, estos números están fuera de toda lógica, incluso fuera de la lógica 4Tnieana, en donde en teoría hay más transparencia y menos desperdicio de recurso públicos, del dinero del que trabajadores, con sus impuestos y gotas de sudor, pagan día con día.

Por ejemplo, a nivel federal, el último período del presidente Andrés Manuel López Obrador el gasto en comunicación ascendió a dos mil 559.83 millones de pesos, los cuáles si se comparan con los siete billones 88 mil 250 millones 300 mil pesos que fue el presupuesto, significa apenas el 0.04 por ciento.

Según Artículo 19 esa masa de dinero se distribuye entre 424 medios de comunicación a nivel nacional. Entonces, ¿por qué una universidad pública como la BUAP, con menor escala y cobertura, dedica tal proporción de su presupuesto a medios de comunicación? ¿Qué se busca mantener bajo control o fuera del debate público?

Que la BUAP quiera mantener una imagen limpia es porque quieren ocultar el proceso de privatización por el que está pasando. En donde entre más aumento el presupuesto, la matrícula crecen en menor proporción, en donde más “se abren espacios”, menos los pueden ocupar la comunidad universitaria.

Ante la opinión público se hace creer que la BUAP es de las mejores de América Latina, que es de prestigio, que es un “súper logro”. Ocultando su dura realidad, a la cual los medios de comunicación contribuyen con tal de seguirse adueñando de los recursos.

 

Deja un comentario

Trending

Descubre más desde Periódico Revueltas

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo