
Es la primera vez que estoy del otro lado, o sea, ya no como estudiante. Todavía en 2020 estuve en ese lado, en un paro estudiantil que fue interrumpido por una pandemia. Ahora estoy de lado de los que sólo tendrían que documentar y contar lo que ven sin emitir posiciones sin fundamento, exacto, soy reportera.
Si eres reportero de un medio a fin a BUAP y no tienes una posición, lo más probable es que descontextualices la información que pasa a tu alrededor, para cumplir con la línea editorial de tus jefes que son empresarios de bajo nivel, pero que se hacen llamar periodistas.
Grabarás a un conjunto de trabajadores acarreados por la rectora, a porros con palos y dirás que son estudiantes que quieren clases. Algo gracioso, porque recuerdo que cuando iba a la universidad, la mayoría de los profesores suspendían clases, no llegaban e incluso la rectora dictaminaba puentes de hasta una semana, cada mes…y ninguno de esos “estudiantes” solicitaba enardecidamente que ya hubiera clases. Tampoco vi nunca a ningún medio de comunicación criticar este hecho, ni siquiera un ápice de interés por la falta de clases.
Si eres reportero de un medio arrastrado de la universidad, entonces te persignarás como el buen poblano conservador que eres, ante las muestras desafiantes de los alumnos hacia las “autoridades de la BUAP” -que en realidad son sólo funcionarios que reciben un salario proveniente de impuestos de los trabajadores, pero como nunca aprendiste a cuestionarte nada, piensas que siempre hay que besarle los pies a cualquiera que sea director, vicerrector y hasta DASU-.
Te espantarás y subirás notas y columnas sobre la irreverencia de los estudiantes, te indignará exorbitantemente el hecho de que ellos sí se comprometen con una posición y por ello, suspendan mesas de diálogo con “autoridades de alto nivel de la BUAP”, dirás que son unos berrinchudos, que no es posible que no quieran dialogar y al día siguiente contribuirás al trending de Google: “Estudiantes se niegan a entregar pliego petitorio: Lilia Cedillo sí quiere dialogar”.
Pero como eres una o un doble moral, no te indignará para nada que la rectora hubiera convocado a sus porros con palos, listos para en cualquier momento violentar a los estudiantes. De hecho, eso omitirás mencionarlo, a pesar de la evidencia, dirás que es el apoyo que tanto necesita la rectora en estos momentos.
Es entendible que tengas estas posiciones, ya que lo más probable es que si te hubiera tocado cubrir el 2 de octubre de 1968, dirías que Díaz Ordaz tuvo razón en reprimir con el ejército a los estudiantes.
De hecho, y aprovechando que ya estamos hablando de que tan deshumanizado estás, tú serías de los que diariamente publicarían notas criminalizando a los estudiantes. Por cierto, ya lo haces, y no sólo eso, señalas, afirmas, pides a gritos la intervención del ejército o la policía municipal, o la fiscalía para reprimirlos. Y por si aún no te queda claro cuan fascistoide eres, mencionas que cualquier acto de represión contra ellos está justificado.
Además, no entiendo por qué te arrogas el derecho de según representar a “cientos de miles de estudiantes” que tienen detenidos sus procesos de titulación o lo que sea. No los representas, no hables por ellos. Además, fue la rectora quien paró las actividades administrativas, porque según entiendo, el paro es académico, pero al final, toda presión contra los estudiantes es justificada, según tú.
De este lado, también puedo ver que si eres un reportero mediocre y sobre todo con un nulo conocimiento sobre el Estatuto Orgánico, el Consejo Universitario, el nivel académico en la universidad y las condiciones internas, entonces tendrás la osadía de decir que los estudiantes no pueden pedir este tipo de “cosas” en un pliego petitorio.
Te pasarás por el arco del triunfo el “Universidad Autónoma”, pero no te preocupes, que no es tan difícil entender. Autónoma significa que es independiente, que no puede ser intervenida o que no debe haber ninguna injerencia externa, eso incluye al gobierno del estado, a partidos políticos, cualquier asociación, y, definitivamente, a los medios también.
O sea, que, si tú tuvieras tantita ética periodística, entonces te limitarías a decir sólo los hechos y si quieres opinar, pues primero infórmate. También te abstendrías de decir que las demandas de los estudiantes no son legítimas, pues nadie conoce mejor la universidad, que quien estudia en ella.
Tampoco expresarías que pedir reformas a los estatutos es imposible y es político, porque la verdad, cuando hace dos años reformaron el Estatuto Orgánico en fa, con un fin político de reelección, no dijiste que era algo político, lo dejaste pasar o lo aplaudiste, en fin.
Los estudiantes tienen sus derechos en las leyes de la universidad, son su respaldo, son producto de otras voces que dieron su vida, así que ellos sí pueden y tienen que exigir que se les tome en cuenta en la vida universitaria pues, aunque Lilia Cedillo se crea dueña de la universidad, no lo es.
Si fueras profesional dejarías de burlarte de los alumnos que están defendiendo la universidad pública para que las futuras generaciones puedan acceder a ella, incluso tus hijos. Pero obvio que no dejarás de tacharlos de idealistas, de ilusos. Ya sabemos jamás que en tu vida has definido algo, más que los intereses de tus patrones. Si no aprendiste a tener dignidad, no le pidas a los estudiantes que no la tengan.
De este lado comprendí que nunca estaré de este lado, sino del otro lado, donde a pesar de ya no ser estudiante, fue ahí donde aprendí que, si no te defines, si no tomas ninguna posición de joven, entonces cuando seas un adulto enajenado serás un porro, un represor o un incitador a la violencia o peor aún, pensarás que estás del lado correcto.
-Mena-






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